Again.

Es la 1:50, y sí, estoy pensando en ti. Se me hacen eternos los días sin ti, y me duele cada uno de los segundos que pasan sabiendo que ya no estás.
Odio mi puta manía de hacer planes antes de tener por seguro algo tan simple como saber que me quieres jajajaja… me río porque en realidad es la cosa menos simple que en mi vida habia intentado conseguir nunca…
Todavía espero esa quedada para tocar juntos nuestro Skinny love. Tú la guitarra, yo el piano y el coro serán nuestras respiraciones, cada vez más fuertes, con más ganas. Que después nos echemos unas risas o lo que surja. Que me beses como nunca antes lo habías hecho y como si nunca lo volvieras a hacer y que después me prepares esa cena que me debes, que tan buena te podría haber salido y tan buena me podría haber sabido. Todo es polvo en el viento ya, no queda más que olvidar. ¿Te conocí en una época equivocada? Esa es la excusa. Yo creo que no era ni la época, ni el momento, ni las personas destinadas a formar algo.
Joder, cómo coño me enamoré así de ti. Malditos ojos color café que me quitan el sueño, colmillos blancos perfectos, y ese pelo suave que tanto me gustaba acariciar mientras nuestros labios se fundían…o eso sentía. Tu risa gloriosa y tus continuas gilipolleces me hacían tan sumamente feliz que me conformaba con eso. Pero duele tanto cuando el muro se te planta delante y lo ves imposible de cruzar. Cada vez más alto, con pinchos en la cima y un foso profundo al otro lado. No puede ser tan difícil traspasarlo. Lo intenté y aquí estoy…hecha mierda, rota en mil pedazos. ¿Pero sabes qué? Esto me sirve de lección, aunque me haya pegado de bruces contra el suelo, me da igual.
Me he sentido la persona más feliz por momentos, cada vez que me besabas, cada risa a tu lado, cada simple mirada, cada roce, cada suspiro, cada todo contigo. Porque para mí llegaste a serlo todo.

Y no hay un sentimiento más maravilloso que el sentir querer darlo absolutamente todo por alguien, dándote igual los desperfectos, si saldrás malparada, si saldrá como esperabas. Solo piensas en él y en sentir cada día el calor que te produce cuando le ves. P.d: Quien encienda esa llama, que se atenga al posterior incendio.